Un despido se decide en minutos y se paga en meses. Lo que hagas la primera semana determina buena parte de lo que recibirás. Esta guía resume lo que cualquier trabajador debería saber antes de firmar.
La carta de despido no es un trámite
El empleador debe entregar una carta de despido que indique la causal legal y los hechos concretos en que se funda, y enviar copia a la Inspección del Trabajo. Si la carta no cumple con eso, o los hechos no son ciertos, el despido puede declararse injustificado, indebido o improcedente, y eso se traduce en dinero.
Qué se paga
Depende de la causal, pero conviene tener presente tres conceptos. La indemnización sustitutiva del aviso previo: un mes de remuneración cuando se despide por necesidades de la empresa o desahucio sin avisar con 30 días de anticipación. La indemnización por años de servicio: 30 días de remuneración por cada año trabajado (y fracción superior a seis meses), con un tope de once años. Y los recargos cuando el tribunal declara que el despido fue injustificado: 30 por ciento si se invocó necesidades de la empresa, 50 por ciento en otras causales sin justificación, 80 por ciento cuando se imputó una falta grave que no se probó, y hasta 100 por ciento si esa imputación fue sin motivo plausible.
Hay además una regla que muchos desconocen: si al momento del despido el empleador no tenía pagadas las cotizaciones previsionales, el despido no produce efecto hasta que las pague, y debe seguir pagando remuneraciones mientras tanto.
El plazo: 60 días hábiles
Para demandar por despido injustificado hay 60 días hábiles desde la separación. Si antes se reclama en la Inspección del Trabajo, ese plazo se suspende mientras dura el reclamo, pero en ningún caso puede pasar de 90 días hábiles. Un mes de "esperar a ver qué pasa" puede costar el caso completo.
Firmar con reserva
El finiquito se firma ante un ministro de fe (notario, inspector del trabajo) y, una vez firmado sin observaciones, es muy difícil discutir lo que dice. Se puede firmar y cobrar lo que ofrecen dejando una reserva escrita de derechos sobre lo que se discute: así recibes el dinero y conservas la acción.
Ley Karin y tutela laboral
Desde agosto de 2024, la Ley Karin obliga a las empresas a tener un protocolo contra el acoso laboral, el acoso sexual y la violencia en el trabajo, a investigar las denuncias en plazos acotados y a adoptar medidas de resguardo. Y cuando un despido vulnera derechos fundamentales (por denunciar, por una enfermedad, por discriminación), existe la tutela laboral, que puede sumar una indemnización adicional de seis a once meses de remuneración.
¿Qué significa para ti?
Si te despidieron, guarda la carta, el contrato, las liquidaciones de sueldo y cualquier mensaje o correo relacionado. No firmes el finiquito el mismo día "porque hay que hacerlo": tienes derecho a leerlo y a firmar con reserva.
Cuenta los 60 días hábiles desde el primer día. Una revisión temprana permite saber si conviene reclamar en la Inspección, negociar o demandar, y cuánto es razonable esperar.
¿Te despidieron o no te pagan lo que corresponde?
Tienes plazos cortos para reclamar. Evaluamos tu caso laboral gratis y te decimos cuánto te corresponde.
